lunes, 14 de febrero de 2011

Conferencia y panel sobre la Jornada de 4 horas.


PRESENTACIÓN
El Colegio de Sociólogos del Perú auspicia la presentación de la Conferencia del arquitecto y dibujante Carlos Tovar, “Carlín”, sobre la Jornada de Cuatro Horas, sustentada en su libro “Manifiesto del siglo XXI”, aparecido en 2006.
La conferencia contará con los comentarios de un panel integrado por Guillermo Rochabrún, sociólogo, catedrático de la Universidad Católica y reconocido autor, y José Carlos Ballón, filósofo, también catedrático y autor, director de las ediciones de Vicerrectorado de la Universidad de San Marcos.
La presentación estará a cargo de Pedro Pablo Coppa, decano del Colegio de Sociólogos del Perú, y Ángel Díaz Paredes, coordinador general del evento.
El evento se realizará el jueves 3 de marzo a las 7pm, en el Salón Central del Centro Cultural de San Marcos (La Casona), en el Parque Universitario.
El ingreso es libre. 

FUNDAMENTACIÓN
Luego de más de veinte años de revolución tecnológica, las esperanzadas promesas de los futurólogos de los noventas parecen cada vez más lejos de cumplirse.
Las maravillas de la informática y la automatización nos siguen deslumbrando con   nuevos artilugios, más veloces, más compactos y más fáciles de operar y, con ellos, los seres humanos han obtenido un fantástico incremento de su productividad.
En promedio, los trabajadores producen hoy el doble que hace veinte o treinta años. Pero en lugar de premiar ese esfuerzo con una vida más placentera y libre, el sistema enloquecido en el que estamos inmersos exige a la gente que se esclavice más aún, prolongando  e intensificando sus jornadas hasta límites extremos, al tiempo que continúa la siniestra ola de despidos masivos.
Este régimen, tan hábil para revolucionar la técnica, es, sin embargo, absolutamente inepto para hacer la primera cosa sensata que cabría esperar de esos adelantos: aliviar el esfuerzo cotidiano de los seres humanos, liberándolos progresivamente de la carga del trabajo.
Somos los trabajadores del mundo los llamados a poner coto a este despropósito monumental, a esta injusticia clamorosa. Para lograrlo, debemos unirnos con una bandera común, capaz de movilizar a todos para conseguir un objetivo tangible.
Esa reivindicación concreta existe, y es la jornada de cuatro horas.
La jornada de cuatro horas cerraría la enorme fisura mundial entre productividad y trabajo. Su implantación a nivel planetario significaría la obtención casi inmediata del pleno empleo, lo que, a su vez, es el primer y definitivo paso para la desaparición de la pobreza en el mundo.
Debería ser continuada con reducciones sucesivas, proporcionales a los nuevos incrementos de productividad, en los años venideros, de manera de alcanzar, en un futuro no muy lejano, jornadas de tres o de dos horas. Ello significará, como es fácil vislumbrar, una nueva etapa en la historia de la humanidad, que abrirá el camino  de nuestra verdadera liberación.

1 comentario:

Ileana dijo...

Yo estoy absolutamente de acuerdo!!!
Es el único modo de que podamos dedicar TIEMPO a nuestros hijos, entre otras cosas!!!
Gracias por este blog, me ha encantado!!!